Qué pasó:
La fluidez lectora continúa siendo una dificultad relevante en parte del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, incluso tras recibir apoyos educativos específicos.
Este estudio analizó si dos modalidades de lecturas repetidas —una estructurada y otra silenciosa— se asocian con mejoras en la fluidez lectora en estudiantes equivalentes a 1.º, 2.º y 3.º de ESO.
Cómo lo hicieron:
Participaron 68 estudiantes de entre 11 y 14 años que recibían apoyos educativos intensivos por dificultades lectoras.
El profesorado fue asignado aleatoriamente a una de dos modalidades de intervención, aplicadas durante siete semanas.
En la modalidad de lecturas repetidas estructuradas, el alumnado:
- trabajaba previamente palabras complejas del texto,
- escuchaba un modelo experto de lectura fluida (el docente),
- realizaba lecturas orales repetidas con un compañero,
- registraba su progreso,
- y respondía preguntas de comprensión inferencial.
En la modalidad de lecturas repetidas silenciosas, el alumnado releía el texto de forma individual, registraba su progreso y respondía las mismas preguntas de comprensión, sin apoyos explícitos ni lectura en voz alta.
La fluidez lectora oral se evaluó antes y después de la intervención mediante una prueba estandarizada de lectura en voz alta con textos no practicados.
Qué encontraron:
Ambos grupos mostraron mejoras en fluidez lectora tras la intervención.
No obstante, el alumnado que participó en lecturas repetidas estructuradas obtuvo resultados finales más altos, especialmente quienes partían de un nivel inicial de fluidez más bajo.
Además, una parte relevante de la variabilidad de los resultados se explicó por diferencias entre docentes, lo que indica que la forma de aplicación de la intervención influyó de manera significativa.
Por qué importa:
Los resultados indican que las lecturas repetidas no producen los mismos efectos en todos sus formatos.
En alumnado de 1.º a 3.º de ESO con dificultades lectoras, la incorporación de apoyos estructurados —modelado, práctica oral y trabajo previo del vocabulario— se asocia con mayores avances en fluidez lectora.
Reflexión final:
Desde la práctica educativa y neuropsicológica, la fluidez lectora en secundaria no debería abordarse únicamente como repetición mecánica del texto.
Este estudio refuerza la importancia de intervenciones de lecturas repetidas que integran decodificación, automatización y comprensión, y subraya el papel activo del profesional que guía y estructura la lectura.
Si quieres trasladar estas estrategias a tu práctica diaria, puedes conocer Lectura Asistida, un recurso diseñado para trabajar la fluidez lectora.

Referencias:
Calvin, K., Lee, L. E. L., Austin, C., Gouge, S., & Watson, A. (2026). The effects of repeated reading interventions on the oral reading fluency of middle school students with reading difficulties and disabilities. Journal of Learning Disabilities, 59(1), 1–16. https://doi.org/10.1177/00222194251404534

Hago terapia psicológica.
Autor de materiales de intervención psicológica.
Psicólogo General Sanitario.
Máster en Análisis Funcional del Comportamiento.
Especialista en Neuropsicología.
Nº Col.: M-20855

